¿Montevideo, la capital latinoamericana del yuan? por Ariel Noyola Rodríguez/ Red Voltaire
El
ascenso de la moneda china en escala global avanza de manera acelerada.
Para consolidar la internacionalización del yuan, el gobierno chino ha
llevado a cabo un plan en tres frentes clave: la firma de swaps
cambiarios bilaterales, la instalación de centros de liquidación directa
fuera de Asia y finalmente, la implementación de un programa de
inversiones para abrir progresivamente el mercado de capitales. Lo
anterior constituye un objetivo de largo plazo, lo mismo apoyado por
Londres, Fráncfort y París en Europa, que por Montevideo en América
Latina, la quizás primera capital de la "moneda del pueblo" (renminbi)
en el Cono Sur.
Ariel Noyola Rodríguez
Miembro del Observatorio Económico de América Latina,
y del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad
Nacional Autónoma de México. Columnista de opinión de la revista Contralínea.
Red Voltaire
| Ciudad de México (México)
El cierre de los canales de crédito internacional (credit crunch),
como efecto de quiebras bancarias masivas en Estados Unidos, luego del
desplome de Lehman Brothers en septiembre de 2008, llevó a los
inversionistas, en un primer momento, a buscar refugio en el dólar, la
moneda hegemónica del sistema monetario internacional. Ello precipitó la
caída de las monedas nacionales en relación con la divisa
estadounidense y disminuyó los saldos superavitarios de las cuentas
corriente de las economías de la periferia observados a partir de 2002.
Los flujos de mercancías de origen primario (materias primas) y
secundario (manufacturas y productos industriales) se vinieron abajo,
afectados sobre todo por la reducción de los precios, más que por la
disminución del volumen exportado.
Por otro lado, la resistencia del Congreso estadounidense
ha mantenido congelada la implementación de los acuerdos alcanzados en
el Grupo de los 20 (G-20) para reformar el sistema de representación del
Fondo Monetario Internacional (FMI), actualmente bajo la dominación
aplastante del Grupo de los 7 (G-7). Por esa razón, China se orienta
cada vez más a utilizar su moneda para de un lado, reducir los efectos
negativos del derecho de señoreaje del dólar sobre los flujos globales
de capital y, de otro lado, ir construyendo un sistema monetario
multipolar.Para ello, el gobierno chino puso en marcha un plan global con 3 estrategias claves:
Recientemente, se llevó a cabo la VIII Cumbre China-Latinoamérica y el Caribe en la ciudad de Changsha bajo el auspicio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Popular de China, el Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional y el gobierno de la provincia de Hunan. El encuentro logró reunir a centenares de ejecutivos de empresas y funcionarios de alto nivel a fin de discutir los términos de la relación económica. Sorpresivamente, el ministro de Economía y Finanzas de Uruguay, Mario Bergara, manifestó su interés de convertir a Montevideo en la primera capital latinoamericana especializada en el comercio en yuanes. Para llegar a ser la capital del yuan en América Latina, Montevideo deberá profundizar la cooperación bilateral en materia financiera con China a la brevedad, ya sea mediante la firma de un swap cambiario bilateral, el comienzo de los trámites correspondientes para emitir bonos denominados en yuanes (los famosos bonos “Dim Sum”), realizar inversiones transfronterizas mediante el programa RQFII, o bien convertirse en centro de liquidación directa tal y como ya lo han hecho varias ciudades europeas y asiáticas. En suma, aunque el yuan todavía tiene un largo camino por recorrer antes de convertirse en moneda de reserva, avanza de manera acelerada y América Latina podría ejercer, a través de Uruguay, un papel protagónico en dicho esfuerzo.

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